Nuestra causa

sábado, 20 de noviembre de 2010

Rezar el rosario cambio nuestras vidas

jueves, 1 de julio de 2010

Testimonio de sanación

Muchos se lamentan del estrés de una vida en la que se dispone de poco tiempo para orar. ¿Cómo rezar el Rosario?


La oración del Rosario es sencilla. No requiere un lugar particular, ni un libro, tampoco una pausa silenciosa. Lo podemos rezar en cualquier sitio, por la calle, en el coche, en el transporte público, paseando. Pide sólo un poco de atención de la mente y del corazón. Sale también al encuentro del estrés, porque es una oración que da paz al corazón y a la mente, y nos permite, añadiendo una intención a cada misterio, como hacía el beato Juan XXIII, entrar en comunión con todos e interceder con María para la salvación de todos.
http://radiocatolicosemprendedores.es.tl/chat.htm

sábado, 26 de junio de 2010

Sucedio en Japón


El famoso P. Emiliano Tardiff narra la siguiente historia que él vivió en uno de sus viajes a Japón. En ese país los católicos son un puñadito en relación a una masa ingente de personas que todavía no han conocido a JESUS. Cuando llegó le solicitaron que fuera a una casa en donde una muchacha muy joven estaba poseída por el demonio. Fueron con él un grupo de personas. Se acercó a la cama en la que se encontraba aquella joven y empezó a escuchar una letanía de blasfemias a cual más horrible. El P. Emiliano empezó a hacer su oración invocando el sacratísimo Nombre de JESUS, a envolver a la joven con la Sangre preciosisima del Señor, a exigir al demonio a que saliera de aquella joven y así por un un buen rato. Viendo los allí presentes que las blasfemias continuaban y el P. Emiliano iba a perder el avión, a uno de los allí presentes se le ocurrió rogarle al P. Emiliano que iniciaran el rezo del Santo Rosario, convencidos de que la Santísima Virgen es la más poderosa capitana en la lucha contra el demonio. No habían terminado la primera decena del rezo mariano, cuando vieron que la muchacha daba señales evidentes de liberación, pues no sólo no vomitaba blasfemia alguna, sino que se relajaba y terminó por quedarse completamente dormida y libre del demonio. Al día siguiente, la joven llamó por teléfono al P. Emiliano para darle las gracias por la completa sanación y liberación del demonio